El 21 de septiembre en los países
del hemisferio norte dio inicio mi estación favorita, otoño, aki en japonés,
fall en inglés americano, autumn en inglés británico, autunno en italiano, o si
prefieren el francés automne sin importar en qué idioma lo quieran decir, para
mi esta es la estación perfecta, esa estación donde los árboles comienzan a
mudar sus hojas por lo que el suelo de los parques se convierten en hermosas
alfombras doradas, la temperatura comienza a descender así que el clima se
vuelve mucho más fresco y algo frió, donde las botas y los suéteres hacen su
aparición y una taza de chocolate/café/té caliente a cualquier hora del día es
tan bien recibida como esos tibios abrazos que no siempre sabemos apreciar.
Otoño es como una fresca pero
cálida caricia para el alma, una que lamentablemente los habitantes de países
de eternos veranos como Venezuela no podemos disfrutar, no obstante sí nos tomásemos unos minutos de nuestro muy
ocupado tiempo podríamos apreciar, porque aunque los cambios son muy ligeros
están ahí y no necesitamos tener las cuatro estaciones de forma marcada para
apreciar lo que ocurre en esa natural transición de la tierra.
No hay que olvidar que es justo
en esta estación donde se celebra una de las fechas más esperadas por muchos,
¡Halloween!, esta fiesta aunque no típica de los países latinoamericanos, a
excepción de México que celebra el día de los muertos con una colorida fiesta,
ha sido acogida por las naciones suramericanas y de una u otra forma es homenajeada
porque no sería justo que nos dejen fuera de esta divertida celebración,
¿cierto?
Por otro lado, pienso que el otoño
nos da una última oportunidad de comenzar de nuevo, de renovarnos, recobrar
energía y prepararnos para superar los meses que aún quedan antes de terminar
el año, porque todos necesitamos un respiro antes de la llegada del muy movido
y frió invierno.





Comentarios
Publicar un comentario