Este, últimamente, imprescindible producto le brinda luz a nuestro rostro y lo encontramos en diversos tonos, en un sin fin de marcas, desde aquellas más caras hasta los más económicas y en diferentes texturas (polvo, crema, barra), sin embargo como cualquier otro producto de belleza bien sea para la piel o el cabello, tiene que coincidir contigo, por lo que antes de invertir en un iluminador deberías saber...
Hay un tono de iluminador para cada tipo de piel, esta fabuloso que te encante el color dorado pero si tu piel es muy blanca, lógicamente el contraste sera muy desfavorecedor o por si el contrario, tu piel es obscura un tono rosa pasará desapercibido, así que, identifica el tono que mejor va con tu piel y te ahorrarás muchas dudas.
- Para las pieles muy blancas (tipo porcelana) los tonos plata son los idóneos ya que se mezclan con la piel y le dan ese brillo deseado.
- Para las pieles blancas con un sub tono amarillo los iluminadores champaña o incluso los perlados son perfectos.
- Para pieles morenas muy claras lo indicado serían pigmentaciones rosas-duraznos. Este tipo de piel esta in the middle of nowhere, sin embargo es una piel cálida por lo que los iluminadores rosados o duraznos al no ser ni tan claros ni tan obscuros y al poseer brillos dorados compaginan y se funden con ella de manera muy natural.
Ahora con los tonos cubiertos, lo siguiente que debes saber es dónde aplicar el iluminador, son 7 puntos específicos del rostro, pero esto es algo muy personal, así que tu decides si quieres iluminarlos todos o solo algunos de ellos.
- Centro de la frente: esta es una ubicación bastante notoria así que usa el producto con delicadeza y sin abusar.
- Hueso bajo las cejas
- Lagrimal: algo de iluminador en este punto te hará ver más despierta.
- Parte alta de los pómulos: justo sobre el área del rubor.
- Puente y punta de la nariz: al igual que con la frente hay que usar el producto sin abusar.
- Arco de cupido
- Mentón
Con todo esto en mente, es el momento de incorporar este fantástico y favorecedor producto a la rutina de maquillaje, siempre manteniendo en mente que no hay que abusar de el y que hay que adaptarlo al momento del día y a los diversos eventos a los que nos enfrentemos.
Se como Kim y usa el iluminador de manera sabía.
Porque no quieres acabar así, ¿verdad?
¡Prepárate a brillar como un diamante!










Muyyyy interesante y esclarecedor.
ResponderEliminar¡Muchas gracias por leerme, my Bitch!
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